Cultura
Una castúa entre pinceles
Reza la letra del pasodoble inmortalizado por Manolo Escobar “La morena de mi copla” que… “Julio Romero de Torres pintó a la mujer morena, con los ojos de misterio y el alma llena de pena”. Lo pensaba esta mañana con los ojos clavados en la taza de café en la que lucen dos de sus diseños y que fue obsequio institucional el pasado año en FITUR.
Esther Nieto Vidal pinta a la mujer extremeña con unos ojos enormes, brillantes y el alma llena de colores. Así, sin más, o con poco más podemos definir una de las etapas de esta artista pictórica extremeña dedicada a la mujer y Extremadura.
El calado de su obra solo se entiende conociendo su profundo amor por la región que la vio nacer. Y ese "alma" que imprime ha movido a la propia Dirección General de Turismo de la Junta de Extremadura a encargarle varios diseños para difundir ese orgullo e identidad regional que Esther profesa materializándolo en el material promocional institucional. Participa frecuentemente en La Noche del Patrimonio de Mérida, pintando monumentos en vivo y también cuenta en su haber con diseño de carteles como el de la 19ª Edición del festival musical “El Magusto” en 2022.
Esther nació en Mérida pero sus orígenes se anclan en La Serena profunda, entre el Cerro Masatrigo con el que limita y la Sierra de las Poyatas, concretamente en Zarza Capilla, patria chica de sus padres y abuelos. Y es curioso, como un lugar tan alejado está relacionado por origen, ascendencia o residencia de personas tan vinculadas con la cultura como Francisco Muñoz Ramírez, Consejero de Cultura de la Junta de Extremadura entre 1995 y 2007, su hijo Guillermo Serrano Muñoz, los hermanos David y José Manuel Muñoz (Estopa) o Manuel Estudillo Santos, director y guionista de cine (Jara, Historia de Estrella, Lo que la verdad esconde, la memoria del agua, Un burka por amor, Farmacia de Guardia, Hospital Central…). Docente por vocación familiar, especializada en Pedagogía Terapéutica, desarrolla su trabajo en un colegio de Mérida en el que también trata de inculcar el gusto por la pintura y la creación en sus alumnos.
Esther pinta, crea y recrea un mundo de fantasía y color en el que principalmente ve a la mujer extremeña. Pero no la ve como un ser aislado, la ve dentro de un conjunto universal versionando, por ejemplo a Frida Kahlo o a la Chica de la Perla, extremeñizándolas porque, al fin y al cabo, el lugar y la fecha de origen es algo circunstancial y aleatorio con el que la vida nos sitúa en un determinado momento, en una tierra o en medio de unos acontecimientos concretos. Así, no se reserva prácticamente ningún rincón emblemático de Extremadura por pintar, Cerro Masatrigo incluido.
Con esa necesidad de expresarse, de expresar la identidad de la mujer extremeña, reclama que “El miajón de los castúos” también lo es de las castúas y con ellas ha formado un pequeño ejército, el de las castúas por los cuatro costaos, que hipnotiza a quien lo contempla y que vive en algunos hogares e instituciones extremeñas. De hecho tiene registrada la marca “Castúa” con la que traslada sus cuadros a prendas textiles.
Este año 2026 le ofrece de nuevo la posiblidad de exponer y dar a conocer su obra en algunos puntos de la región para lo cual ha recopilado incluso algunas obras que sus orgullosos propietarios han cedido temporalmente. Podremos disfrutar de su obra de nuevo, y también de una nueva etapa creativa con un interesante giro plástico, y todo ello… …en las mejores salas :-) .Mientras tanto, nos quedamos con una muestra de sus creaciones dedicadas a Extremadura y sus mujeres.