Fotografías y texto: Diego J. Casillas Torres
21 September 2026 | Publicado : 20:52 (21/09/2026) | Actualizado: 20:52 (21/09/2026) | Fuente: www.miextremadura.com
Madinat Albalat, Madinat al-Balat, Maj??at al-Bal?? o al-Bal??, puede traducirse literalmente por “el vado de la vía”. Este yacimiento está situado en el término municipal de Romangordo, junto a la autovía A5. Asentamiento de origen islámico, fue fundado cuando el territorio extremeño pertenecía a Al-Andalus, en plena dominación árabe, durante la edad media. Su importancia se debe a la función de control que ejerce en uno de los pocos vados del curso medio del río Tajo, hoy desaparecido bajo las aguas del pantano de Torrejón, al igual que el barrio altomedieval extramuros con restos de un Hamman, el único encontrado en Extremadura junto con el de Mérida, y la necrópolis musulmana que también queda bajo las aguas del embalse.

Declarado Bien de Interés Cultural, se comenzó a excavar en el año 2009 bajo la dirección de Sofie Gilotte y un equipo compuesto por estudiantes y especialistas de diversas ramas como la geofísica, la paleobotánica y la arqueozoología, todos de nacionalidad francesa y española. Agradezco a Sofie que hace un tiempo me permitiese acceder a las excavaciones y pasar toda una jornada con el equipo para curiosear y así poder contártelo hoy.

El asentamiento estuvo ocupado hasta al menos la primera mitad del siglo XII. Su mención en algunas fuentes del siglo X ya sugerían la existencia de una ocupación anterior que, según los últimos avances podría situar la fundación del nucelo poblacional en torno al siglo IX.

Llama la atención especialmente la muralla, que encierra una zona de 2 has. aproximadamente y se encuentra reforzada por numerosas torres. Está construida sobre una plataforma que domina la ribera izqueirda del río Tajo. Se aprecia fácilmente varios indicios de reformas que se encaminaron siempre a ampliar la anchura de los muros, utilizando materiales locales (pizarra, tapial de tierra, guijarros y cal). Estas repetidas mejoras demuestran la importancia de esta fortificación a lo largo de la historia. En su interior, un interesante entramado urbano compuesto por grandes manzanas de edificios que definían las calles. Imagínate los edificios de viviendas, los talleres de los artesanos, sus almacenes, la algarabía de sus habitantes por las calles. Extramuros, las construcciones habituales: un hammam (baños árabes), la maqbara, literalmente lugar de enterramiento, es decir, un cementerio y un arrabal hoy cubierto por las aguas del embalse de Torrejón que se ha podido estudiar en los momentos de bajada de nivel de las aguas del pantano.

La ciudad fue destruida por tropas cristianas durante la reconquista tras un asedio en la primera mitad del siglo XII. De este se tiene constancia a través de fuentes documentales y también por los restos de material bélico encontrados que sugiere un cerco y ataques con proyectiles incendiarios.

La cerámica encontrada se relaciona con la preparación y conservación de alimentos pero también con las redes comerciales que permitían la llegada de recipientes más lujosos y de fabricación más elaborada procedente de otras zonas de la península. También resulta interesante observar los dibujos grabados sobre el pavimento de pizarra de los patios en forma de juegos como el alquerque. También se han encontrado fichas de piedra o cerámica talladas y pulidas, algunas de ajedrez. Los esgrafiados también representan otro tipo de dibujos que aún no han podido ser identificados y son numerosas las huellas dejadas por puertas y goznes en el solado de las viviendas.

El buen estado de conservación han convertido al yacimiento en un elemento indispensable para estudiar el periodo islámico en Extremadura, estudio que se sigue en primera instancia en el laboratorio situado en Romangordo donde se estudia a diario todo el material que las excavaciones aportan.

Tras muchos años de trabajos, estos días hemos sabido que próximamente se abrirá al público para que pueda ser visitado de forma regular. Una gran noticia que aumenta la oferta patrimonial de un periodo tan interesante como es la edad media en nuestra región.
Me bautizaron como católico. Mis creencias religiosas actuales pertenecen a mi intimidad y no procede que las cuente aquí pero recopilar de nuevo estas imágenes, actualizar información y volver a sumergirme en un tema tan interesante como la arqueología de época islámica me ha hecho recapacitar acerca del ingente legado que el pueblo árabe dejó en nuestra cultura, nuestra ciencia, nuestra astronomía e incluso en muchas de nuestras costumbres. También dejaron su impronta celtas, lusitanos, vettones, túrdulos, romanos, visigodos .... Al final, hoy somos la suma de la historia, la huella que cada pueblo ha ido dejando en la porción del planeta que habitamos. No sabríamos contar con los grafismos de números (1, 2, 3, 4...) si los árabes no los hubieran dejado en la península. Tampoco los habríamos exportado al resto del mundo y hoy contaríamos con palotes, uves y equis o a saber qué tipo de garabato. Y sí, está claro, sus costumbres no son las nuestras. Su religión no es la nuestra pero es innegable que una parte de nuestras costumbres, por pequeñas que sean, sí lo son.
















